¡Niña, siempre...!
Hola a todos, en esta ocasión quiero compartirles algo sobre mi niñez, se que hay muchas, muchas anécdotas y experiencias para comentar pero bueno tendremos que priorizar alguna.
Pues bien, cuando tenía aproximadamente cinco años, contaba con la facilidad asombrosa para inventar canciones (sabrán que tipo de canciones, narraciones sobre animalitos, amiguitos, la escuela, pero también de episodios tristes de algunos personajes que brotaban de mi imaginación.) la verdad es que mi mente siempre estaba ideando historias, les agregaba un poco de ritmo y listo esas eran mis supuestas melodías.
Me encantaba hacerlo, era como algo innato, sólo me decían: cántame una canción y listo la niña ya estaba en el momento haciendo la letra y el ritmo al mismo tiempo. Y se preguntaran... ¿y qué pasó con ello? Pues bien en una ocasión, una de mis hermanas que es mayor que yo por 13 años me llevo a su escuela, estudiaba en la normal de educadoras y estando junto con un grupo de aproximadamente 6 amigas, me pidieron que les cantara una canción, sinceramente no recuerdo exactamente que les canté en ese momento, pero según me cuenta mi hermana fue una canción muy triste y de repente empecé a ver que primero una, luego la otra empezaban a llorar, hasta que finalmente todas terminaron haciéndolo. Obviamente dejé de cantar después de ello y me quedé con la sensación de haberles causado una gran tristeza y esto me inclinó un poco a dejar de hacerlo.
Después de tiempo cuando ya era un poco mayor, me di cuenta que lo que sucedió es que tal vez la historia cantada movió mucho sus emociones, pero también considero que limitó un poco lo que tanta facilidad tenía para hacer.
Creo que todas las experiencias de nuestra niñez direccionan nuestro futuro y en ocasiones los adultos nunca sabemos que tanto peso tienen nuestras acciones en una mente que aún no alcanza a definir la postura de un adulto.
Saben aun ahora mi mente nunca deja de imaginar, siempre está activa con imágenes, palabras e historias que vienen y van, sólo que la mesura del adulto ya no tan fácil las deja escapar, pero creo que nunca lo podré evitar porque de niña, siempre algo voy a llevar...


Desde pequeña fuiste muestra de creatividad, imaginación e inspiración, es un gusto conocer un poco mas sobre ti y sobre esta increíble etapa de tu vida, gracias por compartirlo con nosotros en este espacio.
ResponderBorrarUn alma creativa nunca cesa de inventar, de idear así que quizá ahora no en forma de canciones y cuentos pero lo inyectas a todo lo que haces Liz, gracias por compartirnos y permitirnos dar constancia de ello!!
ResponderBorrarGracias Liz por compartir un un poco de tu niñez, ojalá algún día nos compartas un fragmento de tus escritos, pues se ve que tienes sentimientos nobles y de buen corazón, justo lo que necesita un compositor....Saludos
ResponderBorrarMuy buena historia; quizá todos tenemos una similar, en las que algo limitó una pasión que tuvimos de niños, y con el tiempo, simplemente dejamos de hacerla.
ResponderBorrarpues creo que aun sigue creando maestra, con esa creatividad que la caracteriza, esperemos un dia se anime y nos comparta alguna, gracias por compartir.
ResponderBorrarSigue cantando liz...que bella niña..feliz día del niño
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